Nos vamos a la playa

Este fin de semana ya es 30 de mayo, día de, según el refranero popular, quitarse el sayo. Y de estrenar temporada playera con nuestros rockill@s.

Nos vamos a la playaEsta semana, abordamos un tema de interés veraniego: la playa, un tema que interesa tanto
a los que la tienen a un paso como a los que están deseando que lleguen las vacaciones para pasar todo un mes al lado de las olas. Y si los mayores disfrutamos, los rockill@s todavía más.

Ante todo, sentido común
Ir con bebés a la playa a veces nos genera todo tipo de dudas que, debemos resolver, ante todo,  con el sentido común. La hidratación continua, la protección y el evitar las horas centrales del día, entre las doce de mediodía y las cuatro o cinco de la tarde, son tres preceptos clave a tener en cuenta.

La protección
En el mercado existen infinidad de marcas que ofrecen cremas solares para los más pequeños. Primero hay que apostar por una fácil de poner y que se extienda fácilmente, para que la tarea sea lo más fácil posible, luego por un factor  a partir del 40, pero, preferiblemente, tal y como aconsejan los expertos, del 50, y, por último, porque sea resistente al agua. Es importante extenderla por todo el cuerpo, sin olvidar la nuca, los pies, manos y orejas, media hora antes de ir a la playa. Además, la operación se tiene que repetir frecuentemente.
Y es que los médicos explican que una quemadura solar en la infancia incrementa de forma notable el riesgo de sufrir un melanoma en la edad adulta.  La edad más crítica, en este sentido, va de 0 a 5 años, por eso es necesario extremar las medidas.

No, hasta los 6 meses
Ante la pregunta de si podemos llevar a nuestros bebés desde que nacen a la playa, los expertos explican que, en los primeros seis meses no es aconsejable, ni aunque se extreme la precaución, ya que no se les puede exponer directamente al sol. En esta edad, también se desaconseja la utilización de cremas solares, ya que pueden causarles reacciones alérgicas.

Bajo la sombrilla
Contrariamente a lo que se cree, la sombrilla ni los modernos campings mini que venden en las tiendas, no son la solución ideal para pasar un día entero en la playa, aunque sí para un corto periodo de tiempo.
Y es que, con los más pequeños se desaconseja tener una jornada playera al completo, ya que, aunque estén bajo la sombrilla, ésta, al ser de ropa, deja traspasar los rayos del sol. Además, las altas temperaturas pueden hacer que sufran un golpe de calor. Éste provoca fiebre alta, calambres, dolor de cabeza y cansancio y hace que el bebé sufra una elevación de temperatura, algo muy perjudicial para su sistema nervioso y que requiere de una rápida intervención médica. Mientras que llega la asistencia, lo más recomendable es envolver al pequeño en una toalla humedecida y mantenerlo en un lugar fresco. No se le deben aplicar hielo ni agua fría.

La hidratación
Una botellita de agua será suficiente para que el pequeño no se deshidrate, que podemos llevar en una nevera portátil, junto a algo de fruta. Los lactantes estarán hidratados con leche, ya sea materna o mediante un biberón.

Ropa cómoda de algodón
La comodidad y la ropa transpirable es importante también. Una braguita para la playa encima de un pañal acuático y una camiseta para proteger su piel y su gorrita o pañuelo, serán prendas imprescindibles.
Desde rockillos os proponemos nuestro look playero:  pañuelo de Rockabye-baby rayado en muchos colores para elegir, junto a su bañador preferido.  Para ellos, la camiseta ancha AC/DC súper fresquita y, para ellas, la nueva camiseta pantera baby. Como accesorios, los biberones Crosseyed Jolly de Elodie Details o cereza de Mini Evil o el vaso de bebé Crosseyed Jolly de Elodie Details.